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Mostrando las entradas con la etiqueta Julio 2019

31 de julio de 2019

Capítulo 49—La última carta de Pablo Desde la sala del juicio Pablo volvió al calabozo, comprendiendo que sólo había conseguido para sí un corto respiro. Sabía que sus enemigos no iban a cejar en su empeño hasta lograr matarlo. Pero también sabía que momentáneamente la verdad había triunfado. Ya era de por sí una victoria el haber proclamado al Salvador crucificado y resucitado ante la numerosa multitud que escuchó su defensa. Ese día comenzó una obra que iba a prosperar y fortalecerse, y que Nerón y los demás enemigos de Cristo no lograrían entorpecer ni destruir. Recluído en su lóbrega celda, y sabiendo que por una palabra o una señal de Nerón su vida podía ser sacrificada, Pablo pensó en Timoteo y resolvió hacerlo venir. A éste se le había encomendado el cuidado de la iglesia de Efeso, y por eso quedó atrás cuando Pablo hizo su último viaje a Roma. Ambos estaban unidos por un afecto excepcionalmente profundo y fuerte. Después de su conversión, Timoteo había participado en l...

30 de julio de 2019

Capítulo 48—Pablo nuevamente ante Nerón Una vez más, tuvo Pablo ocasión de levantar ante una admirada muchedumbre la bandera de la cruz. Al contemplar a los circunstantes, judíos, griegos, romanos y extranjeros de muchos países, su alma se conmovió con un intenso anhelo por su salvación. Perdió de vista entonces la circunstancia en que se hallaba, los peligros que le rodeaban y el terrible destino que parecía inminente. Sólo vió a Jesús, el Mediador, abogando ante Dios en favor de los pecadores. Con elocuencia sobrehumana expuso las verdades del Evangelio. Presentó a sus oyentes el sacrificio realizado en bien de la raza caída. Declaró que para la redención del hombre se había pagado un rescate infinito, por el cual se le daba la posibilidad de compartir el trono de Dios. Añadió que la tierra estaba relacionada con el cielo por medio de ángeles y que todas las acciones de los hombres, buenas o malas, están bajo la mirada de la Justicia Infinita. Tal fué el alegato del abogado ...

29 de julio de 2019

Capítulo 48—Pablo nuevamente ante Nerón Cuando Pablo recibió la orden de comparecer ante Nerón para la vista de su causa, tenía ante sí la perspectiva de una muerte segura. La grave índole del crimen que se le imputaba y la prevaleciente animosidad contra los cristianos, dejaban pocas esperanzas de éxito. Entre los griegos y los romanos existía la costumbre de permitir a un acusado el privilegio de emplear un abogado para defender su causa ante los tribunales. Por la fuerza de los argumentos, por una elocuencia apasionada, o por ruegos, súplicas y lágrimas, tal abogado a menudo obtenía una decisión en favor del prisionero, o si no conseguía eso, lograba mitigar la severidad de la sentencia. Pero cuando Pablo compareció ante Nerón, nadie se aventuró a actuar como su consejero o abogado; no había amigo a mano para conservar un informe de las acusaciones que trajeron contra él, o los argumentos que presentó en su propia defensa. Entre los cristianos en Roma nadie se adelantó para...

28 de julio de 2019

Capítulo 47—El último arresto de Pablo No podía escapar a la atención de sus enemigos la obra de Pablo entre las iglesias después de su absolución en Roma. Desde los comienzos de la persecución de Nerón, los cristianos eran por doquiera una secta proscrita. Pasado algún tiempo, los judíos incrédulos concibieron la idea de achacar a Pablo el crimen de haber instigado el incendio de Roma. Ninguno de ellos lo creía culpable; pero comprendían que semejante acusación hecha con la menor apariencia de probabilidad, acarrearía su condena. Por medio de esos esfuerzos, Pablo fué nuevamente detenido y llevado en seguida a su prisión final. En su segundo viaje a Roma, le acompañaron varios de sus anteriores colaboradores; otros deseaban ardientemente compartir su suerte, pero Pablo rehusó permitirles que hicieran peligrar su vida así. La perspectiva para él no era ahora tan favorable como en ocasión de su primer encarcelamiento. La persecución bajo Nerón había disminuído grandemente el nú...

27 de julio de 2019

Capítulo 46—Pablo en libertad Y Dios escudó a su siervo. Cuando se examinaron las acusaciones contra Pablo, nadie las sostuvo; y contrariamente a la expectativa general, y con una consideración por la justicia totalmente opuesta a su carácter, Nerón absolvió al procesado. Pablo se vió desligado de sus cadenas; y en completa libertad. Si el proceso de Pablo se hubiese diferido por más tiempo, o si por cualquier motivo se hubiera detenido en Roma hasta el año siguiente, sin duda habría perecido en la persecución que se desató contra los cristianos. Durante el encarcelamiento de Pablo los conversos al cristianismo habían llegado a ser tan numerosos que atrajeron la atención y suscitaron la enemistad de las autoridades. La cólera del emperador se excitó especialmente por la conversión de gente de su propia casa y pronto encontró pretexto para hacer a los cristianos objeto de su despiadada crueldad. Por entonces estalló en Roma un terrible incendio que consumió casi media ciuda...

26 de julio de 2019

Capítulo 46—Pablo en libertad Aunque la obra de Pablo en Roma se veía bendecida por la conversión de muchas almas y el fortalecimiento y estímulo de los fieles, se iban acumulando nubes amenazadoras no sólo sobre su seguridad personal, sino también sobre la prosperidad de la iglesia. Al llegar a Roma, había sido puesto bajo la custodia del capitán de la guardia imperial, hombre justo e íntegro, por cuya benevolencia tenía el apóstol relativa libertad para proseguir la obra del Evangelio. Pero antes de concluir los dos años de encarcelamiento, ese capitán fué relevado por otro, de quien el apóstol no podía esperar ningún favor especial. Los judíos se volvieron entonces más activos que nunca en sus esfuerzos contra Pablo, y encontraron valiosa ayuda en la disoluta mujer a quien Nerón había hecho su segunda esposa, la cual por ser prosélita judía prestó toda su influencia en favor de los proyectos homicidas contra el campeón del cristianismo. Pablo no podía esperar mucha just...

25 de julio de 2019

Capítulo 45—Cartas escritas desde Roma “Por tanto, amados míos—continúa,—como siempre habéis obedecido, no como en mi presencia solamente, sino mucho más ahora en mi ausencia, ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor; porque Dios es el que en vosotros obra así el querer como el hacer, por su buena voluntad. Haced todo sin murmuraciones y contiendas, para que seáis irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin culpa en medio de la nación maligna y perversa, entre los cuales resplandecéis como luminares en el mundo; reteniendo la palabra de vida para que yo pueda gloriarme en el día de Cristo, que no he corrido en vano, ni trabajado en vano.” Estas palabras fueron registradas para ayudar a cada alma que lucha. Pablo presentó el nivel de perfección y mostró cómo puede ser alcanzado. Dijo: “Ocupaos en vuestra salvación ... porque Dios es el que en vosotros obra.” La obra de ganar la salvación es una operación mancomunada. Debe haber cooperación entre Dios y el pecador ...

24 de julio de 2019

Capítulo 45—Cartas escritas desde Roma Dios no fija límites al avance de aquellos que desean ser “llenos del conocimiento de su voluntad, en toda sabiduría y espiritual inteligencia.” Por la oración, la vigilancia y el desarrollo en el conocimiento y comprensión, son “corroborados de toda fortaleza, conforme a la potencia de su gloria.” Así son preparados para trabajar en favor de los demás. Es el propósito del Salvador que los seres humanos, purificados y santificados, sean sus ayudadores. Demos gracias por este gran privilegio a Aquel “que nos hizo aptos para participar de la suerte de los santos en luz: que nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo.” La carta de Pablo a los filipenses, como la escrita a los colosenses, fué redactada mientras estaba preso en Roma. La iglesia de Filipos había enviado regalos a Pablo por mano de Epafrodito, a quien el apóstol llama “mi hermano, y colaborador y compañero de milicia, y vuestro mensaje...

23 de julio de 2019

Capítulo 45—Cartas escritas desde Roma Al tiempo de su conversión y bautismo, los creyentes de Colosas prometieron dejar a un lado creencias y prácticas que hasta entonces habían sido una parte de sus vidas, y ser constantes en su lealtad a Cristo. En su carta, Pablo les recordó esto, rogándoles que no olvidasen que, a fin de cumplir su voto, deberían hacer un esfuerzo constante contra los males que buscaban tener dominio sobre ellos. “Si habéis pues resucitado con Cristo—dijo,—buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra. Porque muertos sois, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios.” “De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es: las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.” 2 Corintios 5:17. Por medio del poder de Cristo, los hombres y mujeres han roto las cadenas de los hábitos pecaminosos. Han renunciado al egoísmo. El profano se transformó en rever...

22 de julio de 2019

Capítulo 45—Cartas escritas desde Roma El sabía lo que significaba tener hambre, sed y cansancio. Fué sustentado por el alimento y refrigerado por el sueño. Fué un extranjero y advenedizo sobre la tierra,—en el mundo, pero no del mundo. Tentado y probado como lo son los hombres de la actualidad, vivió, sin embargo, una vida libre del pecado. Lleno de ternura, compasión, simpatía, siempre considerado con los demás, representó el carácter de Dios. “Y aquel Verbo fué hecho carne, y habitó entre nosotros, ... lleno de gracia y de verdad.” Juan 1:14. Rodeados por prácticas e influencias paganas, los creyentes de Colosas estaban en peligro de ser inducidos a dejar la sencillez del Evangelio, y Pablo, amonestándoles contra eso, les señaló a Cristo como el único guía seguro. “Porque quiero que sepáis—escribió—cuán gran solicitud tengo por vosotros, y por los que están en Laodicea, y por todos los que nunca vieron mi rostro en carne; para que sean confortados sus corazones, unidos en a...

21 de julio de 2019

Capítulo 45—Cartas escritas desde Roma En los primeros años de la experiencia cristiana del apóstol Pablo, le fueron dadas oportunidades especiales de aprender la voluntad de Dios concerniente a los seguidores de Jesús. Fué “arrebatado hasta el tercer cielo,” “al paraíso, donde oyó palabras secretas que el hombre no puede decir.” El mismo reconoció que muchas “visiones y revelaciones” le fueron dadas “del Señor.” Su comprensión de los principios de las verdades evangélicas, era igual a la de “los sumos apóstoles.” 2 Corintios 12:2, 4, 1, 11 . Tenía una clara y amplia comprensión de “la anchura, y la longitud, y la altura y la profundidad” del “amor de Cristo, que sobrepuja a todo conocimiento.” Efesios 3:18, 19 (VM) . HAp 374.1 Pablo no podía decir todo lo que había visto en visión, porque entre sus oidores había algunos que habrían hecho mal uso de sus palabras. Pero aquello que le fué revelado, le habilitó para trabajar como dirigente y sabio maestro, y también modeló lo...

20 de julio de 2109

Capítulo 44—En la casa de César Antes de finalizar esos dos años de encarcelamiento, Pablo pudo decir: “Mis prisiones han sido célebres en Cristo en todo el pretorio, y a todos los demás;” y entre aquellos que enviaban saludos a los filipenses, mencionó especialmente a los que eran de la “casa de César.” Filipenses 1:13; 4:22. La paciencia tiene sus victorias lo mismo que el valor. Mediante la mansedumbre en las pruebas, tanto como por el arrojo en las empresas, pueden ganarse almas para Cristo. Los cristianos que demuestren paciencia y alegría bajo la desgracia y los sufrimientos, que arrostran aun la misma muerte con la paz y calma que otorga una fe inquebrantable, pueden realizar mucho más para el Evangelio que lo que habrían realizado en una vida larga de fiel labor. Frecuentemente, cuando el siervo de Dios es retirado del servicio activo por una misteriosa providencia que nuestra escasa visión lamentaría, lo es por designio de Dios para cumplir una obra que de otra manera...

19 de julio de 2019

Capítulo 44—En la casa de César El Evangelio ha logrado siempre sus mayores éxitos entre las clases humildes. “No sois muchos sabios según la carne, no muchos poderosos, no muchos nobles.” 1 Corintios 1:26. No cabía esperar que Pablo, pobre y desvalido preso, fuese capaz de atraer la atención de las clases opulentas y aristocráticas de los ciudadanos romanos, a quienes el vicio ofrecía todos sus halagos y los mantenía en voluntaria esclavitud. Pero entre las fatigadas y menesterosas víctimas de la opresión y aun de entre los infelices esclavos, muchos escuchaban gozosamente las palabras de Pablo, y en la fe de Cristo hallaban la esperanza y paz que les daban aliento para sobrellevar las innumerables penalidades que les tocaban en suerte. Sin embargo, aunque el apóstol comenzó su obra con los pobres y humildes, la influencia de ella se dilató hasta alcanzar el mismo palacio del emperador. Roma era en ese tiempo la metrópoli del mundo. Los arrogantes Césares dictaban leyes a...

18 de julio de 2019

Capítulo 43—En Roma Pablo propuso voluntariamente tomar a su cargo la deuda de Onésimo para que el culpable pudiera ser librado del oprobio de un castigo y pudiera gozar nuevamente los privilegios que había perdido. “Si pues me tienes a mí por compañero—escribió a Filemón,—recíbele como a mí mismo. Pero si te ha perjudicado en algo, o te debe algo, apúntalo a mi cuenta: yo Pablo lo he escrito con mi propia mano; yo te lo volveré a pagar.” ¡Qué adecuada ilustración del amor de Cristo hacia el pecador arrepentido! El siervo que había defraudado a su amo no tenía nada con que hacer la restitución. El pecador que ha robado a Dios años de servicio, no tiene medios para cancelar su deuda. Jesús se interpone entre el pecador y Dios, diciendo: Yo pagaré la deuda. Perdona al pecador; yo sufriré en su lugar. Después de ofrecerse como pagador de la deuda de Onésimo, Pablo recordó a Filemón cuán grande era su deuda hacia el apóstol. Le debía su propio ser, siendo que Dios había usado ...

17 de julio de 2019

Capítulo 43—En Roma Demas fué fiel por un tiempo, pero luego abandonó la causa de Cristo. Refiriéndose a esto, Pablo escribió: “Demas me ha desamparado, amando este siglo.” 2 Timoteo 4:10. Demas sacrificó toda alta y noble consideración para conseguir la ganancia mundanal. ¡Qué cambio insensato! Poseyendo solamente riqueza u honor mundano, Demas era ciertamente pobre, por mucho que fuera lo que orgullosamente pudiera considerar suyo; mientras tanto Marcos, escogiendo sufrir por la causa de Cristo, poseía riquezas eternas, siendo considerado por el cielo como heredero de Dios y coheredero con su Hijo. Entre los que dieron su corazón a Dios a causa de las labores de Pablo en Roma, estaba Onésimo, esclavo pagano que había perjudicado a su amo Filemón, creyente cristiano de Colosas, y había escapado a Roma. En la bondad de su corazón, Pablo trató de aliviar al desdichado fugitivo en su pobreza y desgracia, y entonces procuró derramar la luz de la verdad en su mente entenebrecida. ...

16 de julio de 2019

Capítulo 43—En Roma Mientras Pablo hablaba de lo que conocía y testificaba de aquello que había visto concerniente a Jesús de Nazaret como la esperanza de Israel, los que honradamente buscaban la verdad fueron convencidos. Sobre algunas mentes, por lo menos, sus palabras hicieron una impresión que jamás se borró. Pero otros rehusaron tercamente aceptar el claro testimonio de las Escrituras, aun cuando les fuera presentado por uno que tenía la iluminación especial del Espíritu Santo. No podían refutar sus argumentos, pero rehusaron aceptar sus conclusiones. Muchos meses pasaron desde la llegada de Pablo a Roma hasta la comparecencia de los judíos que vinieron de Jerusalén para acusarle. Habían sido repetidamente estorbados en sus propósitos; y ahora que Pablo iba a ser juzgado por el supremo tribunal del Imperio Romano, no deseaban exponerse a otro fracaso. Lisias, Félix, Festo y Agripa habían declarado que le juzgaban inocente. Sus enemigos sólo podían esperar inclinar al empe...

15 de julio de 2019

Capítulo 43—En Roma Muchos de los judíos que fueran expulsados de Roma varios años antes, habían recibido permiso de volver, de modo que se encontraban allí en gran número. A éstos, ante todo, decidió Pablo presentar los hechos concernientes a sí mismo y a su obra, antes que sus enemigos tuvieran oportunidad de predisponerlos en su contra. Por lo tanto, tres días después de su llegada a Roma, llamó a sus hombres principales, y en una manera sencilla y directa les explicó por qué llegaba a Roma en calidad de preso. “Varones hermanos—dijo,—no habiendo hecho nada contra el pueblo, ni contra los ritos de la patria, he sido entregado preso desde Jerusalem en manos de los Romanos; los cuales, habiéndome examinado, me querían soltar, por no haber en mí ninguna causa de muerte. Mas contradiciendo los Judíos, fuí forzado a apelar a César; no que tenga de qué acusar a mi nación. Así que, por esta causa, os he llamado para veros y hablaros; porque por la esperanza de Israel estoy rodeado...

14 de julio de 2019

Capítulo 43—En Roma Con la reanudación del tránsito marítimo, el centurión y sus prisioneros emprendieron su viaje a Roma. Un buque alejandrino, el “Cástor y Pólux,” había invernado en Melita en su viaje hacia el occidente, y en él se embarcaron los viajeros. Aunque un poco retardado por vientos contrarios, el viaje se realizó sin novedad, y el barco ancló en el hermoso puerto de Puteolos, en la costa de Italia. En ese lugar había unos pocos cristianos, los cuales rogaron al apóstol que se quedara con ellos siete días, privilegio que le fué concedido amablemente por el centurión. Desde que recibieran la Epístola de Pablo a los Romanos, los cristianos de Italia habían esperado ansiosamente una visita del apóstol. No habían pensado verlo llegar como preso, pero sus sufrimientos despertaron en ellos aun mayor cariño hacia él. La distancia de Puteolos a Roma era aproximadamente de 224 kilómetros, y como el puerto se hallaba en constante comunicación con la metrópoli, los cristiano...

13 de julio de 2019

Capítulo 42—El viaje y el naufragio Era ya pleno día, pero no podían reconocer nada que les hiciese posible determinar dónde estaban. Sin embargo, “veían un golfo que tenía orilla, al cual acordaron echar, si pudiesen, la nave. Cortando pues las anclas, las dejaron en la mar, largando también las ataduras de los gobernalles; y alzada la vela mayor al viento, íbanse a la orilla. Mas dando en un lugar de dos aguas, hicieron encallar la nave; y la proa, hincada, estaba sin moverse, y la popa se abría con la fuerza de la mar.” A Pablo y los demás presos les amenazaba ya una suerte más terrible que el naufragio. Los soldados percibieron que mientras se esforzasen por llegar a tierra, les sería imposible guardar a los presos. Cada hombre tendría que esforzarse al límite para salvarse a sí mismo. Sin embargo, si faltara alguno de los presos, responderían con su vida los encargados de su cuidado. Por lo tanto los soldados deseaban matar a todos los presos. La ley de Roma sancionaba es...

12 de julio de 2019

Capítulo 42—El viaje y el naufragio Aprovechando un momento en que amainó la tempestad, Pablo se adelantó en la cubierta, y levantando la voz dijo: “Fuera de cierto conveniente, oh varones, haberme oído, y no partir de Creta, y evitar este inconveniente y daño. Mas ahora os amonesto que tengáis buen ánimo; porque ninguna pérdida habrá de persona de vosotros, sino solamente de la nave. Porque esta noche ha estado conmigo el ángel del Dios del cual yo soy, y al cual sirvo, diciendo: Pablo, no temas; es menester que seas presentado delante de César; y he aquí, Dios te ha dado todos los que navegan contigo. Por tanto, oh varones, tened buen ánimo; porque yo confío en Dios que será así como me ha dicho; si bien es menester que demos en una isla.” Estas palabras despertaron la esperanza. Y pasajeros y tripulantes sacudieron su apatía. Había todavía mucho que hacer, y debían ejercer todo esfuerzo posible para evitar la destrucción. La décimocuarta noche de ser presa de las negras...